Mi amor México megadiverso

Pronto se terminará mi tiempo en México, por lo menos para el momento. Empiezo a pensar en las cosas que voy a extrañar de mi vida en México y que voy a volver a tener por fin en Alemania. Una de las preguntas que siempre me hacen es que me gusta más de México y creo que es algo bastante difícil de responder, por eso nunca sé bien que decir: Me gusta que no es tan ordenado como Alemania, pero a veces también me molesta el caos. Me encanta tener el sol todos los días, pero quisiera poder ponerme vestidos cuando hace calor sin llamarla atención. Me sabe rica la comida mexicana pero también llego a tener apetencia de la comida alemana que hace mi abuelo. Me gusta que en México “todo se puede”, que la familia es lo más importante y que el país es tan increíblemente hermoso. Lo que más me gusta de México es su diversidad enorme: México megadiverso!

La idea que muchos extranjeros tienen de México es de un clima muy caloroso: o es playa tropical o es un clima seco, digamos que desiertico, con poca vegetación. Les soy bien sincero? A Europa uno va a recorrer ciudades, a México uno va a ver paisajes y naturaleza. Que pinche envidia de los increíbles paisajes que tiene México, de su diversidad cultural, natural e histórica!

Cuando viajo por México, siento que estoy recorriendo países diferentes:

Baja California con su desierto, las playas hermosas, mentalidad y turismo norteamericano, ballenas y lobos marinos. Chihuahua con las Barrancas del Cobre donde nieva en invierno y abajo en el cañón hay clima tropical, pueblos aislados y indígenas rarámuri.

 

El centro con ciudades coloniales, volcanes y zonas arqueológicas de los Aztecas, eventos culturales e industria, cuevas, aguas termales y la enorme Ciudad de México. El Estado de Querétaro con una zona de biodiversidad increíble: la Sierra Gorda. Un pedazo de selva tropical en la Huasteca Potosína.

En el oeste playas en Nayarit, en Jalisco Mariachi y Tequila. En Michoacán mariposas, bosques y truchas. En el este Veracruz con sus costas del golfo, voladores y manglares.

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En Oaxaca chocolate, cultura olmeca, cascadas petrificadas y mezcal. En Chiapas vida indígena, selva y cascadas entre montañas. En Campeche y Yucatán paisaje plano, selva y zonas arqueológicas de los Mayas. En Quintana Roo playas paradisiacas, turismo internacional, cenotes y el Mar Caribe.

Hace poco Gus me enseñó una canción de Luis Miguel que creo que lo dice al grano mi sentir por ese hermoso país. Y ahora sé que voy a responder cuando me preguntan que es lo que más me gusta de México: La diversidad y los contrastes que reune el país.

México en la Piel

Como una mirada hecha en Sonora
Vestida con el mar de Cozumel
Con el color del sol por todo el cuerpo
Así se lleva a México en la piel
Como el buen tequila de esta tierra
O como un amigo en Yucatán
En Aguas Calientes deshilados
O lana tejida en Teotitlán
Así se siente México
Así se siente México
Así como los labios por la piel
Así te envuelve México
Así te sabe México
Así se lleva a México en la piel
Como ver la sierra de Chihuahua
O la artesaní­a en San Miguel
Poder montar el cerro de la silla
Así se lleva a México en la piel
Como acompañarse con Mariachis
Para hacer llorar a esa canción
En el sur se toca con marimba
En el norte con acordeón
Así se siente México…

La vida ultimatera

El fin pasado fui a un torneo de Ultimate Frisbee. Hace ya casí 2 años que juego ese hermoso deporte y como es un deporte muy poco conocido, les quiero contar un poco sobre el:

Ultimate Frisbee se juega en equipo. Hay 7 jugadores en cada equipo que hacen pases con el frisbee (el disco) para llegar a la zona de anotación que se encuentra al extremo de cada lado de la cancha. La cancha es tan larga como una cancha de fútbol y solo un poco más angosta. No se vale correr con el frisbee en la mano y no hay contacto físico. Si el frisbee se cae o la defensa la quita (mientras está en vuelo y no en la mano de un jugador), hay turnover y le toca ofender al otro equipo que anteriormente estaba defendiendo.

Bueno, hasta ahí la teoría. Ahora la práctica: Ultimate es un deporte muy exigente y divertido. Corres mucho y muy rápido para alcanzar el disco o para deshacerte de tu defensa. En general hay muchas ocasiones en que hombres y mujeres juegan juntos. Aquí en México, la temporada mixta es basicamente la primer mitad del año y la temporada por ramas, es decir varonil y femenil es la segunda mitad del año. A mí me gusta más cuando jugamos mixtos porque siento que se complementan ambos sexos con su juego. Los hombres quizás corren un poco más rápido o tienen más fuerza en el sentido de resistencia, pero siento que las mujeres mantienen un poco más la cabeza fría y no se dejan llevar tanto por el juego o el marcador. Y también de estaturas hay mucha diversidad: Un hombre alto sirve muchísimo para los pases largos donde tiene que saltar para pelear por el disco mientras una mujer chaparita es muy rápida en cambiar de direccíón y así deshacerse de su marca por ejemplo.

Lo más bonito del ultimate es el espíritu de juego que es muy importante: Generalmente no hay árbitro, los jugadores resuelven todo entre ellos. Hay diferentes llamados, por ejemplo si hay contacto físico o si una defensa no puede alcanzar a su ofensa porque hay muchas personas bloqueandole el camino. Todo se resuelve platicando entre ambos equipos. Al final de cada partido se hace una evaluación del equipo opuesto sobre su conocimiento de reglas, su actitud en el juego y su comunicación entre ellos y con el otro equipo. Así que a parte del ganador de un torneo por partidos ganados o por puntos también siempre se premia el ganador de espíritu de juego. A parte de la evaluación del equipo opuesto también se hace el círculo entre ambos equipos después del partido. Aquí ambos equipos hablan sobre el partido de manera muy amable para cerrar el partido.

En el ultimate hay todo tipo de personas como en cualquier deporte. Pero una cosa tienen todos en común: Los ultimateros son muy, muy buena onda. En los torneos se reparten dulces y agua entre todos, hay muchas amistades entre las personas de diferentes equipos y todos se tienen mucho respeto dentro y fuera del campo de juego. En los entrenamientos se siente ese mismo respeto y amor hacía todos. Sólo puedo hablar por parte de mi equipo, pero creo que aplica para toda la comunidad ultimatera si les digo que en el ultimate, el interés es crecer juntos como equipo, convivir igualmente que entrenar y jugar y más que nada recibir personas nuevas con los brazos abiertos para hacer más conocido a ese hermoso deporte.

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El español y el alemán

Mi esposo se está preparando para un examen de alemán. Cuando regresa de una clase me cuenta de como le sorprende el alemán cada vez más. Cómo la esctructura es tan diferente que la del español, es todo un mundo por descubrir para él. Le encanta aprender un idioma que es tan diferente al suyo, pero a la vez se queja (obviamente) de las dificultades gramaticales como la declinación del sustantivo, artículo, adjetivo y pronombre. Y claro, puedo entender que se queja porque la declinación no está nada fácil – hasta los alemanes lo hacen mal a veces.

Pero también hay ventajas del lenguaje aleman y aunque Gus quizá no lo ve ahorita, en un momento le va a gustar que es un idioma mucho más preciso que el español, por ejemplo. En español, la misma palabara tiene muchos significados diferentes – por ejemplo el verbo salir se puede expresar con mínimo 4 palabras diferentes en alemán: “ausgehen” en el sentido de salir en la noche (a bailar por ejemplo), “rausgehen” en el sentido de salir de algún edificio/ una casa para ir afuera, “fertig sein/ Schluss haben” en el sentido de salir a cierta hora del trabajo o de la escuela, “wegfahren” en el sentido de salir de la ciudad. El alemán es mucho más preciso que es algo bueno para por ejemplo las ciencias o la técnica donde el español muchas veces tiene que tomar los términos del inglés porque no hay un palabra propia.

También al momento de dar indicaciones o direcciones, el alemán es mucho más preciso – cuantas veces me he perdido después de preguntar por el camino por respuestas cómo “para allá” o “subes/bajas”, no se lo pueden imaginar 😉

Aunque el vocabulario no siempre está limitado, por ejemplo no conozco otro idioma que juega con las palabras y significados como el español: cabeza – cabezón – cabezudo – cabezazo – cabezal – cabezota.

Lo malo del alemán es que no sólo es preciso pero también bastante digamos “cuadrado”. El alemán es un lenguaje que se esucha duro y pues no es nada cariñoso como el español que usa mucho el diminutivo para hacer las cosas más pequeñas y más lindas también. Un “problemita” no suena tan mal como un “problema” y “ahorita” es una de mis palabras favoritas del español por todo lo que puede significar. En alemán un “ahora” (“jetzt”) es ahora mismo – nada de ahorita que puede ser en 5 minutos o en 5 días.

Me encanta su cariño del español – cuando una señora me dice “hija” o mi cuñada me llama “nena”. A quién no le encanta que le digan “mi amor” o “guapo/a”?! Eso jamás pasa en alemán – quizás entre padres e hijos, pero no entre la família más amplia o con gente desconocida.

Aunque siendo tan cariñoso, el español también puede ser muy vulgar también. Los doble sentidos con los que juega el lenguaje mexicano son una de las cosas que mas me fascinan y todavía me va a costar mucho tiempo y mucha práctica para entender y aplicarlos.

Al final de cuenta, el lenguaje refleja la realidad y mientras la realidad alemana es cuadrada, directa e indicaciones de lugar y tiempo tienen que ser precisos, pues la realidad mexicana es así: se vive como uno quiere, no se da importancia a ser preciso o exacto, menos con el tiempo, y lo que importa es el cariño y el amor. Y para divertirse siempre hay un buen chiste con doble sentido 😉

Un corazón frío

Durante mi tiempo en México he escuchado todo tipo de ideas que la gente tiene sobre Alemania y sus habitantes. He hablado con personas que nunca han salido de México y que no se pueden imaginar que haya países donde no hay tortillas o donde la vida es tan diferente a la vida en México. He tenido conversaciones serias y muy interesantes con gente que ya había ido a Alemania o por lo menos a Europa sobre las diferencias culturales. Hemos hablado sobre comida, política, organización y educación, pero una cosa casi siempre surge de una forma u otra en una conversación así: Los alemanes son fríos.

Hoy quiero aclarar ese estereotipo de una vez por todas.

Entiendo porque a lo mejor hay esa idea sobre los alemanes en comparación con mexicanos o latinos en general. Empecemos con algo básico como el saludo: Si no conozco a alguien, en el contexto formal o si la persona no es muy cercana, el saludo adecuado en Alemania es darse la mano. Entre hombres ese saludo también aplica en relaciones más o menos cercanas. Para mujeres está bien dar un abrazo cuando la relación es algo cercana y para relaciones cercanas (padres con hijos, muy buenos amigos, hermanos etc.) es normal un saludo más cariñoso cómo abrazos y besos.

En México al contrario, aunque no conozcas a alguien, muchas veces la forma indicada para saludar es dar un beso en el cachete. Ok, también a veces se dan la mano, más en el contexto formal, pero el beso es el saludo universal. En un grupo se saluda a cada quién personalmente mientras en Alemania podemos aplicar “Hola a todos!” cuando entramos y listo.

En México en general se expresa mucho más el cariño y el calor – en el lenguaje (hace poco estaba en una tiendita y la señora le decía “mi amor” a todo mundo), en el lenguaje corporal (por ejemplo con abrazos cada rato o en el baile) y en muchas situaciones sociales como cumpleaños o un encuentro con amigos. Aquí es muy común decirle a todos que los amas y los quieres mientras nosotros quizás somos un poquito más ahorradores con las palabras de cariño y de amor.

Como pueden ver, los mexicanos sí son más cariñosos en ese tipo de cosa y los alemanes son un poco más distanciados. Pero eso no quiere decir que tengamos un corazón frío! Somos mucho más cuidadosos con muchas cosas que los mexicanos que son “del barrio”, no tenemos la idea de “O que chinga o que jode” pero nos apoyamos el uno al otro y así todos están mejor.

Además, sólo porque no nos decimos todo el tiempo que nos queremos no significa que no sea así. Al principio encontrar amigos o entrar en un círculo social en Alemania puede resultar difícil. Porque sí, a lo mejor no somos tan abiertos como los mexicanos, la vida no toma lugar en la calle (debido al clima…) y así es más complicado conocer a gente nueva. Pero una vez que encontraste un verdadero amigo o entraste a algún círculo, es algo seguro y puedes contar con ellos. Mientras tanto en México, la gente te pregunta las cosas más íntimas después de conocerse media hora, te invita a su casa de playa y todo parece perfecto, pero cuando les hablas para encontrarte con ellos o para tomar su invitación de la playa, se les complican las cosas y encuentran alguna excusa para salirse del compromiso.

Obviamente no todos los mexicanos son así, ni todos los alemanes. Sinceramente, a mi me encanta que los mexicanos sean así de cariñosos y lindos y que te hagan sentir bonito con su lenguaje que apapacha. Personalmente, creo que una mezcla de las dos ideas sería lo ideal, como en muchos casos sería la solución perfecta. Así que les diré a mis paisanos que les regalen una sonrisa y una cerveza cuando conozcan a un mexicano, para quitar ese estereotipo lo más pronto posible 😉

 

De la luciérnaga hasta la ballena – ideas sobre el medio ambiente

En julio tuve la oportunidad de ir al estado de Tlaxcala junto con Gus y con otro amigo. Fuimos al pueblo de Nanacamilpa para visitar el santuario de la luciérnaga. Cada año, vienen milliones de luciérnagas a los bosques de Nanacamilpa para aparearse. El resultado es un mar de luces en el bosque que te deja sentir algo mágico porque la naturaleza es tan hermosa en darnos esos regalos.

Luego me enteré que antes había otras áreas con tantas luciérnagas, por ejemplo en Aculco (Edo. Mex.) pero que ya (casí) se extinguieron porque la gente no las cuidaba. Las guardan en frascos para tener las luces que producen y se mueren las luciérnagas o los matan para tener el brillo de ellas en su piel.

Otro fenómeno natural que me impresionó mucho es la mariposa monarca en el estado de Michoacán. He ido dos veces y ambos ha sido completamente diferente e igualmente impresionante. Pensar que esas pequeñas mariposas vienen en 3 generaciones de Canadá a México y otra vez a Canadá me impresiona mucho. Ver los ramos y troncos en el bosque lleno de mariposas dormidas y ver cómo vuelan por todos lados a tu alrededor es algo increíblemente bonito. No sé de las luciérnagas, pero el fenómeno de la mariposa monarca es algo que sólo se puede ver aquí en México.

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Aunque está prohibio matar la mariposa monarca, hay personas que no las respetan y pasan por el bosque sin que les importan las reglas del santuario.

Ahora pensamos un poco más grande: Cada año, entre febrero y abril si no me equivoco, se juntan miles y miles de flamingos en la península de Yucatán. Precisamente en Río Lagartos y Celestún, dónde hay manglares. Ver tanto rosa a tu alrededor cuando estás en la lancha es súper bonito. Y se ven tan chistosos los flamingos! Parece que forman una fila para despegar y mientras ‘esperan’ su turno están charlando sobre todo lo nuevo. Se escucha su croar de verdad como si estuvieran intercambiando noticias de los chismes actuales! Luego ver como despegan y aterrizan a trompicones me da tanta gracia, es un espectáculo natural hermoso!! Igualmente de hermoso me imagino ver a las ballenas en Baja California!

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Ahora, si matan a una luciérnaga o a una mariposa, matarán a un flamingo o a una ballena? Tal vez no, pero tal vez echan aguas negras o basura en el agua que está conectado con el manglar donde reside el flamingo o al mar donde vive la ballena. A lo mejor no se muere el flamingo o la ballena, pero se va a enfermar o ya se busca otra región para el apareamiento o la cría.

México es un país increíblemente rico en naturaleza y recursos naturales – tienen tanta hermosa flora y fauna, fenómenos cómo los que describí, frutas que ni conocemos en Alemania o en Europa y que son una delicia! La diversidad biológica en ciertas áreas como la Sierra Gorda igualmente que en todo el país es impactante. Todo eso es un tesoro de valor innumerable! Nada de los fenómenos que describí van a ver en Europa porque es un continente ‘cultural’, mientras México y América en General son mucho más ‘natural’. En Europa pueden ver ciudades, en América paisajes. En Europa van a museos y sitios de interés, en América ven animales, comen frutas salvajes y se bañan en una cascada. Sinceramente, a mí me gusta mucho más América en ese sentido. Sin embargo, el continente americano está a punto de destruir muchos de esos valores naturales por industría, tecnología, falta de responsabilidad y falta de visión de las consequencias y eso me da mucha tristeza. No digo que Alemania es mejor que México, pero en el sentido de cuidar el medio ambiente, yo creo que si lo es. ¿De verdad es tan difícil no tirar tu basura en cualquier lugar? ¿Reciclar en casa, cuidar el agua y no desperdiciar la luz? ¿Andar en bici o a pie de vez en cuando en vez de agarrar el carro siempre? México tiene recursos naturales hermosos y no está aprovechando de ellos. Inviertan en el (eco)turismo, cuiden flora y Fauna, aprovechen sitios naturales y gozen de los recursos que nos da la tierra sin acabar con ellos!

 

 

 

El español y yo

De vez en cuando me pasa que alguien me empieza a hablar en inglés (por mi apariencia física). No me gusta eso pero pues lo entiendo. Le contesto perfectamente en español y la persona sigue hablando en inglés – ahí es que a veces me molesto, porque piensan que soy estadounidense y no respetan mi elección de idioma. No estoy en México para hablar inglés, pero para hablar español.

Hoy quiero contarles del camino y los pasos que pasé y viví para llegar al punto de hablar bien el español. Todavía no es perfecto, creo que nunca lo será, pero pues ya fue un camino bastante largo hasta aquí.

Una de las preguntas favoritas de los mexicanos hacía mí es en cuanto tiempo aprendí hablar español. La respuesta de esa pregunta es bastante complicada, porque es muy difícil definir el tiempo en el que uno aprende un idioma. Que significa hablar un idioma realmente – poder comunicarse o comunicarse con errores? ¿Hablar o escribir el idioma? ¿Conocer dichos y entender el albur de México? ¿Poder comunicarse con lenguaje coloquial o también en un contexto formal? Cómo pueden ver, hay muchos pasos y niveles en aprender un idioma.

Cuando llegué a México hace 6 años, casí no hablaba nada de español. Había tenido muy poca experiencia con el español antes – algunas vacaciones en España y unas clases de español 2 años antes de mi llegada a México. De hecho por eso quería venir a México – a aprender español. Durante los primeros meses aprendí muy rápido vocabulario porque me di cuenta que era muy necesario, porque nadie habla inglés! En una ocasión no pude decir bien al chofer del camión a donde quería ir y al final me dejó en un lugar completamente diferente al que iba…

Durante esos meses aprendí lo básico para no perderme, para ir de compras etc., pero una conversación verdadera con otra persona me costaba mucho trabajo. También entender a un mexicano cuando hablaba rápido era casí imposible. Después de 6 meses, me mudé a vivir con Gus y su hermana y cuñado. Eso me ayudó bastante para mejorar el entendimiento del idioma porque con ellos ya siempre hablaba español. Las conversaciones se volvieron más fluidas y yo aprendí muchas expresiones coloquiales tanto como groserías. Hasta me enseñaron como hablar en f!

Luego regresé a Alemania para 4 meses y cuando volví a México después, mi español había sufrido un contragolpe por no hablar el idioma durante ese tiempo. Me costó trabajo otra vez recordar cosas que ya sabía antes. Los siguientes meses me ayudaron mucho en reforzar el conocimiento para ya no olvidarlo tan rápido. Durante todo ese tiempo casí nunca tuve que escribir algo en español, entonces todo mi conocimiento era oral. En forma escrita todavía hacía muchos errores. Luego empezé la universidad en Alemania y estudíe Español entre otras materias. Ahí es cuando me di cuenta que ya sabía muchas cosas por intuición lingüística, pero no sabía las reglas en muchas cuestiones gramaticales, por ejemplo. No se pueden imaginar tanto trabajo que me costó aprender la diferencia entre “he comido”, “comí” y “comía”. También el subjuntivo a veces no me dejó dormir en épocas de exámenes… Pero bueno, de eso me sirvió la universidad – aprendí la gramática, el lenguaje más formal y cómo escribir en español.

Durante ese tiempo vine a México varias veces de vacaciones y cada vez que fuimos a alguna fiesta o evento con varias personas, yo me separé mucho de lo que pasaba y me costó mucho participar y convivir con los demás. Es importante entender que es una cosa hablar en un idioma que no es el tuyo con una persona en algún momento del día – me podía concentrar en esa persona mientras hablaba, su cara y sus gestos y yo hablaba perfectamente bien con la persona. Es algo completamente diferente participar en una platica entre muchas personas que están cotorreando. Hay personas que hablan más fuerte, otros más bajito, la gente se interrumpe y siempre hay mucho ruido de fondo, por ejemplo la música a volumen alto. No perderme en ese tipo de ambiente me costo mucho trabajo durante mucho tiempo y hasta la fecha a veces es pesado. El cerebro recibe tanta información a la vez y no la puede procesar tan rápido como el cerebro de un hablante nativo. Cuando yo apenas pensaba en algo que decir, la plática ya había tomado otro rumbo.

Hoy en día, después de terminar la carrera y de estar otro año en México, puedo decir que estoy muy contenta con el español – Gus me está entrenando actualmente en detectar y entender los albures. Jamás estará perfecto mi español y siempre se escuchará mi acento extranjero, pero está bien. La verdad es que me encanta esa hermosa lengua y la quiero seguir aprendiendo. Me encanta el sonido del español, su lógica en crear palabras y la vista del mundo que está atrás del idioma (sobre eso hablaremos en otra ocasión ;)). Y cuando Gus pase por las diferentes etapas de aprender el alemán, yo le voy a entender perfectamente 🙂

 

Me daban frutita en la escuela

A Gus le encanta bromear y burlarse de mí de forma cariñosa. Una de las cosas que más le divierte es decirme “Te daban frutita en la escuela.” Hace unos años había una conversación entre él, nuestro cuñado y yo sobre cómo crecimos. Gus, para expresar que yo era una niña consentida, me dijo: “Seguramente te daban frutita en la escuela, verdad?” Yo, sin saber que eso se  refería a ser consentida, le dije: “Claro que sí!” porque de verdad mi mamá siempre me daba fruta para la escuela cuando era niña.

Ahí empecé a darme cuenta que tan diferentemente crecimos Gus y yo. Siempre me ha sorprendido que tan diferentes somos, pero entender que es algo que empezó desde nuestra niñez y juventud me sorprendió todavía más.

Ambos crecimos en un pueblo – Gus en el Estado de México, yo en la costa del mar báltico en el norte de Alemania. Desde el principio nacimos en situaciones muy diferentes: Gus tiene 3 hermanas mayores, cuando la hermana mayor nació, su mamá tuvo apenas 16 años. Yo tengo una hermana menor y mi mamá tenía 29 años cuando nací. Desde niño, Gus nunca estaba sólo, siempre jugaba con sus hermanas y veía como era ser parte de una gran familia. Yo también era parte de una gran familia con mis tíos y abuelos, pero también tenía que saber como ocuparme solita porque vivía sola con mi mami hasta que naciera mi hermana (cuando tuve 7 años). Cuando era niña, no eramos ricos, pero el dinero era suficiente para vivir una vida tranquila en el pueblo y generalmente, no me restringía en lo que quería hacer (por ejemplo algún deporte o excursión). Gus en cambio vió cómo a veces no había suficiente dinero y los papás no comían para que sus hijos podían comer.

Gus nació en 1987 y cuando era niño, todavía era aceptado que papás pegaran a sus hijos cómo forma de educar y enseñar disciplina. Una educación baseada en disciplina y castigos era típica, hasta con una relación distante entre padres e hijos. Eso era algo inimaginable en Alemania en mi niñez en los años 90! Ahí era educar con amor, demostrar ese amor y tener una relación basada en amistad y confianza entre papás e hijos. A Gus sus papas le dieron algo de dinero para comprar su lunch en la escuela o de vez en cuando le dieron un sandwich envuelto en servilleta así que el papel se pegaba con el pan y no se podía separar nunca más. Mientras tanto, mi mamá me mandaba a la escuela con un tupper lleno de fruta o verdura picada, pan integral, yogur y una rica bebida para que me podía concentrar bien en la escuela. Yo me fui en bici a la escuela y en la tarde salía a jugar en las calles con mis primos. Sin preocupaciones y con felicidad, siempre sabiendo que mi mamá me esperaba con la cena cuando regresaba. Hasta hoy, siempre ha sido normal para mi, sentir el apoyo de mis papás. Desde que estaba en la universidad, es decir a partir de los 22 años, he sido independiente de mis papás, pero es un sentimiento muy bonito saber que si hay algún problema, financiero u otro, puedo contar con mis papás y me ayudan con gusto. Al contrario, Gus se salió de su casa cuando tenía 18 años para ir a vivir en la Ciudad de México. No tenía ningún apoyo para estudiar y tuvo que aplicarse mucho para crear su futuro.

Sé que crecí en un lugar muy seguro y de forma muy cuidada y estoy muy agradecida por eso. Pero la verdad, hasta ahora no siento que he llegado muy lejos con mi vida. Aproveché las oportunidades que me ha dado la vida pero hasta ahora no siento que he hecho algo excepcional. Gus al contrario, ha creado un negocio exitoso que ya le dura 12 años y que le permitió estudiar y cuidar a su mamá. Para él, ese logro y en general oportunidades no son algo que recibió “automaticamente” pero algo por lo que se tiene que esforzar y luchar. Gus es agradecido para todo mientras para mí a veces es algo “normal” – la comida en la mesa o el bienestar de nuestros papás.